Sal de tu zona de confort

LA VISITA DE MICHELLE A MADRID

La semana pasada, la visita de mi amiga Michelle a Madrid, consiguió juntar a las cuatro amigas de la infancia en un local de esta ciudad. Era una tarde preciosa, corría una brisa fresca con olor a tierra húmeda -habían anunciado que llovería- lo que hizo que nos sintiéramos realmente agradecidas de poder disfrutar de ese momento juntas. Como siempre todas hablamos mucho, aunque, esta vez, Ana estaba más callada que de costumbre.

Después de más de una hora de charla, Michelle, si, se llama igual que Michelle Obama, le dice a Ana, ¿y tú, no nos cuentas nada? Ana nos mira una por una, se queda en silencio, pone los codos sobre la mesa y, juntando las dos manos las presiona sobre su boca, como no queriendo contar nada y luego lanza la noticia: “quiero dejar mi trabajo”. Silencio total.

Aunque parezca exagerada la situación, no lo es, Ana tiene un trabajo que muchos ya quisieran, lleva 14 años en la empresa para la que trabaja, ocupa un un buen puesto y claro está, tiene un excelente sueldo. “Es algo que quiero hacer hace mucho tiempo y espero que vosotras me ayudéis a dar el gran paso”, agregó, después que nadie dijera nada.

Se pronunciaron muchas opiniones como: “con la que está cayendo”, “ya no estás en edad de hacer locuras” , “recuerda todo lo que te ha costado llegar hasta donde estás” y hasta… “eres una insensata no sabes la suerte que tienes”. En realidad más que animarla, la estaban desanimando.

Ante esa avalancha de opiniones, Ana, con un tono algo triste nos dijo, que todo lo que le estábamos diciendo, ya se lo había dicho su familia; pero, lo que añadió a continuación, eso sí que fue una gran lección y consiguió que todas vieran las cosas desde una perspectiva diferente. Es por esto, que he querido compartir con vosotros esta historia, porque creo que también les puede servir de inspiración.

Pues bien, resulta que esta historia viene de tiempo atrás, no es un ataque repentino de aburrimiento, ni mucho menos; más bien, se trata de un sueño que tiene Ana desde hace muchos años y, que no ha podido cumplir por diferentes motivos y circunstancias, que no viene al caso contarlas, pero creo que lo más admirable es que nunca dejó de soñar con la posibilidad de hacerlo posible.

El sueño de Ana es tener su propia empresa y fabricar una línea de cosméticos ecológicos. Ella nos explicó su para qué. Nos contó que desde niña había tenido ese sueño y que ahora tenía todo lo necesario para conseguirlo. “Llevo bastante tiempo estudiando y asistiendo a diferentes cursos y seminarios, tengo experiencia en este campo, he ahorrado algo de dinero, o por lo menos el necesario para poder estar sin trabajar un tiempo, me he informado sobre todo lo relacionado con el plan que tengo y no quiero dejar pasar más tiempo”, concluyó. Aunque, también nos confesó, que a pesar de todo, ella tenía miedo de dar el paso final y, que justamente quería aprovechar ese momento para que le apoyemos y la animáramos.

“Tengo miedo, pero estoy harta de no dar el paso, se que muchos quisieran tener mi trabajo, pero también se, que no tienen mi sueño. Es algo por lo que he estado preparándome todo este tiempo. Nunca va a ser el mejor momento, ya lo intenté otras veces y, lo que me decía la gente y por otra parte lo económico, me echaron para atrás. Me decís que no tengo edad para empezar de cero, hace 3 años tenía 43 años y por miedo no me decidí, hoy tengo tres años más y creo que ya he aprendido la lección”.

Salir de su zona de confort, abandonar lo bueno y conocido para cumplir un sueño, dejar un trabajo y un sueldo seguro, es de vértigo. Pero es eso lo que ella realmente quiere y es la forma de vida con la que siempre soñó. Su decisión es valiente y creo que al ser tan unidas, de alguna forma, sentimos su miedo; pero al final la vida es corta y si no actúas, eres una víctima de las circunstancias y dejas de ser la dueña de tu propia vida.

Por supuesto que le apoyé en su decisión, otras también compartieron la misma opinión. Yo pienso que si hoy no te atreves a vivir como quieres, seguro que mañana será tarde. En mi trabajo conozco a personas que tienen sueños que se quedan en el olvido, metas sin trabajar, relaciones que se quieren dar por terminadas , ideas que no ven la luz, no son felices; pero el miedo les impide luchar por lo que más quieren y por hacer realidad sus sueños. Así, se les van pasando los años y, se conforman. Aunque, de vez en cuando, se deprimen y arrepienten por no haberse atrevido antes y piensan que ya es tarde y, más adelante se vuelven a arrepentir. No existe el momento ideal para dar el primer paso, el momento ideal es ahora y si no puedes dar el paso en soledad, busca ayuda; el coaching por ejemplo, es una disciplina que te da las herramientas necesarias para conseguirlo y muchas personas ya lo han conseguido.

Prepárate para dar ese gran paso, aquí me gustaría citar unas lineas del libro ‘Rompe tu zona de confort’ de Gregory Cajina “Era cuestión de prepararse, prepararse, prepararse. De observar. Hablar con otros. Actuar. Formarse. Y, finalmente, dejarse fluir. Confiar. Y entonces todo encaja. Todo encaja”. Hay que actuar, con planificación, con sensatez; o como se dice en España, “sin prisa, pero sin pausa”, pero actuar.

Angelica Sanchéz-Moreno Alzamora
angelica.sanchezmoreno5@gmail.com
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