Una llave poderosa

UNA LLAVE PODEROSA

Una de las herramientas más potentes que se tenemos a nuestro alcance cuando queremos desarrollar nuestra autoestima, es el diálogo interno.

Es decir, todo lo que nos decimos a nosotros mismos, sobre nosotros mismos y, sobre los demás; en cualquier caso, dependerá de las palabras que usemos, del tono de la conversación y, de las emociones que lo acompañan, para que pueda convertirse en una llave poderosa.

La Wikipedia dice, que la comunicación es “el proceso mediante el cual se puede transmitir información de una entidad a otra, alterando el estado de conocimiento de la entidad receptora”.

Pues es justamente eso, lo que vamos a lograr con nuestro diálogo interno, con lo que nos decimos constantemente a nosotros mismos, alterar o cambiar nuestros pensamientos y nuestro estado emocional. Si este diálogo es desmoralizador, solo conseguiremos machacarnos y envenenarnos emocionalmente; si por el contrario, nos decimos cosas agradables, como si se tratase de decirle algo a la persona que más apreciamos en este mundo, conseguiremos un gran alivio y equilibrio emocional.

Cualquier cosa puede dar lugar al auto diálogo, puede ser un desencadenante externo o interno; solo hay que estar alerta cuando este empieza, porque de todo lo que nos decimos, -aproximadamente 50.000 pensamientos diarios- solo un mínimo porcentaje es útil, de allí la necesidad de estar vigilantes y, no permitir que avance sin estar conscientes de lo que nos decimos.

Es difícil, pero no imposible, callar nuestra mente, la clave es usar esta llave poderosa a nuestro favor. Todo lo que nos decimos va a formar parte de nuestros pensamientos y, de la forma como pensamos, luego actuamos y,  es así como creamos nuestra realidad. Para mejorar nuestra autoestima necesitamos pensar de una forma diferente, decirnos cosas que nos motiven y nos ayuden a crear una realidad más equilibrada; a veces, de pequeños acontecimientos hacemos una montaña de fuego, mezclamos emociones y creamos una falsa realidad en nuestra mente y, desencadenamos momentos de ansiedad, amargura, tristeza y hasta depresión.

El Dr.  Joe Dispenza, dice que todo lo que pensamos reiteradamente y en lo que enfocamos nuestra atención es aquello en lo que nos convertimos. Procura que tus pensamientos actúen a tu favor, basta de decirte soy torpe, inútil, nada me sale bien, no sirvo para esto o aquello, nadie me quiere, etc.; o juzgarte duramente y recordarte hasta el cansancio cualquier error, porque será más de eso lo que conseguirás. Cuando te encuentres empezando un auto diálogo negativo, di ¡basta, alto! y, pregúntate, ¿qué le diría yo a la persona que más quiero y aprecio si estuviera en mi lugar?, le machacaría hasta hundirle en la miseria o haría que a pesar de todo y de todos se sienta bien.

¿Es fácil cambiar nuestra forma de pensar? A esta pregunta solo os puedo decir que muchos lo han conseguido, creo, que como todo en la vida lleva su tiempo y su esfuerzo y, sobre todo, hay que perseverar para que el cambio sea permanente. En disciplinas como la PNL (programación neurolingüística), se reprograma el subconsciente, porque es desde allí de donde parten todas nuestras órdenes; una técnica fácil de aplicar es mediante la repetición constante de aquello que queremos conseguir, de esta forma borramos los viejos hábitos y creamos otros nuevos. Bruce Lipton en su libro ‘Los pensamientos curan más que los medicamentos’ dice, que si le enseñas al subconsciente algo diferente, se lo enseñas también al consciente, pero no al revés.

Generalmente usamos nuestra mente para acumular pensamientos negativos, rememorar tiempos  pasados, preocuparnos por el futuro, autocriticarnos, juzgar a los demás o para desmotivarnos constantemente, pero eso podemos cambiarlo, somos dueños de nuestros pensamientos y tenemos un gran poder, nuestra mente, por lo tanto, podemos decidir y escoger lo que vamos a pensar, se trata de ser más felices a través de la forma en que enfocamos nuestros pensamientos; no importa en qué punto empecemos, sólo importa que asumamos la responsabilidad de empezar.

Que los pensamientos poderosos siempre os acompañen, feliz semana.

Angelica Sanchéz-Moreno Alzamora
angelica.sanchezmoreno5@gmail.com
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